Somos tan cool, que llevamos el arte callejero a los museos, organizamos una action paintig espontáneamente programada y luego nosotros mismos nos escribimos la crónica, la crítica y los halagos, por si acaso. Un «momentazo action painting», vamos.
Edit: El banner y los enlaces con el mismo Pantone que el grafitti del momentazo, que sutil, ¿no?
En un único pero potente tetrasílabo: patético.
Me ha recordado lo mucho que odio las flashmobs orquestadas por los medios y la banalización que representan. Este numerito no es, en absoluto, menos banal.
Hay un artículo de Gorka Zamarreño que lo borda.
Fíjate además que el artículo dice “No avisan a la autoridad competente de que van a coger una pared y la van a llenar de pintura. Si lo hicieran, serían otra cosa que artistas: decoradores, o así”.
Es decir, ellos mismos se delatan. La acción se convierte en una simulación, en un evento bajo control, que no deja en absoluto lugar para lo imprevisto. Me los imagino diciéndole al artista “sobretodo, que el grafiti quede centrado con el logotipo del periódico”.
De todas formas, lo peor de todo es el artículo y su autocomplacencia. Almenos espérate a ver la reacción real de los demás, juego un poco con el misterio ¿no?
Muy bueno el artículo de Gorka, si señor. Los flashmobs y los lipdubs, como ya apuntamos, forman parte del mismo circo.
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